domingo, 25 de enero de 2009

Enseñar a los niños a que se sepan mover por el mundo

Un reportaje de Público hoy domingo refleja la situación de las objeciones contra la enseñanza de la asignatura Educación para la Ciudadanía.


Los datos reflejan que pese al bombo que se le está dando, sólo un 2% del total de alumnos ha rechazado cursar la asignatura. Esta asignatura obligatoria en 3º y 4º de ESO y 1º de Bachillerato tiene un temario amplio, que abarca desde las Relaciones Interpersonales, a los Derechos Humanos, pasando por el Medio Ambiente o la Seguridad Vial....

¿Quién se opone? La Iglesia Católica y el Partido Popular, junto a asociaciones y colegios católicos. Y es que Educación para la Ciudadanía ha sustituído a Religión Católica como asignatura obligatoria. Esta asignatura dicen que atenta contra el derecho y la libertad de los padres de "enseñar a sus hijos la moral y religión católica que esté de acuerdo con sus convicciones", ya que entre otros temas, los derechos de los homosexuales es uno de los más polémicos.

En el año 2000, en Lisboa, la UE decidió crear esta asignatura, llamada Ciudadanía, en España se implantó en la mayor parte de los institutos el año pasado, y este curso ya ha estado presente en la totalidad de los colegios e institutos. Dependiendo del partido que gobierna cada Comunidad Autónoma, el temario ha variado, dentro de los márgenes que están permitidos, ya que la ideología del gobierno autonómico de turno contrasta con algunas de las materias.

Lo ilógico de todo esto es que la Iglesia Católica, las asociaciones católicas y el propio Partido Popular, pretendan que un adolescente que estudia en un instituto público, en un Estado Laico tenga que estudiar Religión Católica. No porque no se deba estudiar religión, ni muchísimo menos, es porque o todas, o ninguna. Enseñar a los niños el abanico de posibilidades del que disponen, partiendo del laicismo, pasando por el catolicismo, protestantismo, el islam, budismo, etc. Y no obligar a los niños a estudiar una sola, la que tradicionalmente ha habido en nuestro país, ya que, hoy por hoy, España es una nación sin religión, en la que todas tienen cabida y hay libertad para escoger la propia.

Yo soy atea, no estoy bautizada, no creo en ningún Dios, no creo en ninguna religión. ¿Por qué he de estudiar una en concreto? ¿Por qué un niño musulmán o judío debe estudiar el catolicismo, y no su propia religión? Lo ideal es que aprendamos a ser buenos ciudadanos, a tener una mentalidad abierta, una moral justa, democrática y liberal que nos permita elegir una religión, una ideología política o una condición sexual sin perjuicios de ningún tipo. Y a partir de ahí, quien quiera estudiar la Biblia, el Corán o la Tora podrá hacerlo libremente acudiendo a administraciones específicas para ello, como son la Iglesia Católica, las Mezquitas o las Sinagogas...



El conocmiento nos hará libres

http://www.publico.es/espana/actualidad/194051/objecion/ciudadania/agoniza/supremo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho tu post sobre la religión y la educación para la ciudadanía, todavía queda mucho trabajo de pedagogía, pero poco a poco las cosas están volviendo a su sitio el TS también se está encargando de eso.

Un Beso.

Leticia